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Delitos que se cometen por el Tránsito de Vehículos

Cuando conducimos un vehículo, siempre debemos tener presente el riesgo que ello implica, porque en cualquier momento podemos vernos involucrados en un accidente de tránsito; estos accidentes se convierten en delitos, que van desde un simple daño en propiedad ajena hasta un homicidio. Por lo tanto, debemos estar conscientes y conducir con la mayor precaución posible para estar en posibilidades de evitarlos.

Los accidentes se generan por diversas causas, como son: los agentes naturales (lluvia, nieve, granizo, neblina, inundaciones, temblores, terremotos, etc.); el estado físico de las vías de circulación (grava suelta, baches, piso resbaloso, obras sobre el camino, etc.); por circunstancias atribuibles al conductor (impericia, estado de ebriedad, somnolencia, cansancio, velocidad inmoderada, rebasar los límites de velocidad, deficiencias físicas, como la vista cansada, etc.); por las condiciones mecánicas del vehículo (llantas en mal estado, frenos en malas condiciones, etc.), y por situaciones especiales (irrupción de personas o de animales sobre la carretera, etc.).

Los delitos que se cometen derivados del tránsito de vehículos son llamados delitos culposos por los distintos Códigos Penales que existen en nuestro país. Pero ¿qué es un delito culposo? Es aquel que se comete cuando una persona sabe o tiene presente que, al realizar una conducta (en este caso, conducir un vehículo), puede cometer un daño por falta de cuidado o de atención al conducir, pero su verdadera intención no es realizarlo. En el caso de que el conductor quiera cometerlo y utilice el vehículo como un instrumento para llevarlo a cabo, estaremos ante la presencia de un delito de carácter doloso.

Para quien comete un delito culposo, las penas se reducen y se otorga el beneficio de obtener la libertad bajo fianza, con algunas excepciones; por ejemplo, no se otorga este beneficio en el fuero federal y en otras entidades federativas, a los conductores de vehículos del servicio público y a los del transporte escolar, cuando fallezcan dos o más personas y el homicidio sea calificado como grave. Tampoco se otorgan estas facilidades cuando el conductor se encuentre en estado de ebriedad o bajo el influjo de estupefacientes, psicotrópicos o cualquier otra sustancia que produzca efectos similares, así como al que incurra en el delito de abandono de personas.

Por lo regular, al ocurrir un accidente de tránsito se cometen al mismo tiempo varios delitos; como por ejemplo, cuando un vehículo se impacta con otro, se configura el delito de daño en propiedad ajena, pero desafortunadamente si en ese choque resultan personas lesionadas o muertas, se presentan los delitos de lesiones y homicidios. Lo primero que nos vendría a la mente es qué sanción le correspondería a estos delitos; pensaríamos inmediatamente que a la penalidad correspondiente al daño en propiedad ajena, se le sumaría la del homicidio de cada persona que haya fallecido en el accidente; pero esto no es así. Cuando una persona con una acción comete varios delitos, se dice que hay un concurso ideal de delitos, y en este caso los distintos Códigos Penales señalan que se aplicará la pena correspondiente al delito que merezca la pena mayor, la que se podrá aumentar hasta en una mitad más del máximo de duración.

Los delitos generados por los accidentes de tránsito son de dos tipos: del fuero federal y del fuero común. Los primeros son aquellos cuando la Federación es parte, ya sea porque se le causa un daño o cuando son causas imputables a ésta. Un ejemplo es el caso de los ataques a las vías de comunicación o los que se derivan por el funcionamiento de un servicio público federal; cuando en un accidente participe un vehículo del servicio público federal, estaremos ante un delito del orden federal, por lo que se aplica la legislación federal y, en consecuencia, quien deberá tomar conocimiento será el Ministerio Público Federal. Los delitos del fuero común son aquellos en que la federación no es parte y los vehículos involucrados no son del servicio público federal, sean estos particulares o del servicio público local.

Muchas personas tienen la creencia de que si se accidentan en una carretera federal, el delito es de carácter federal, esto no es así, solo es federal por las causas que señalamos en el párrafo anterior.

Ahora bien, de los delitos que se generan por el transito de vehículos, hay de dos tipos: los que requieren una querella o denuncia para que la autoridad conozca de ellos y los que se persiguen de oficio. Por ejemplo, tenemos el daño en propiedad ajena y los ataques a las vías generales de comunicación, que se persiguen por querella. Los que se persiguen de oficio son aquellos que, aunque no exista denuncia, la autoridad está obligada a conocer, por lo que deberá investigar su realización; es el caso de los homicidios y el abandono de personas. En el caso de lesiones, señalan los códigos penales que se perseguirán de oficio cuando el conductor se hubiese encontrado en estado de ebriedad o bajo el influjo de estupefacientes, psicotrópicos o cualquiera otra sustancia que produzca efectos similares y no se haya dejado abandonada a la víctima.

Se pueden presentar otro tipo de delitos en los que no se incurre por tener un accidente de transito, pero que se derivan por la relación o contacto con las autoridades, como son la desobediencia y resistencia de particulares y la falsedad de declaraciones. Llaman la atención los delitos ambientales, los cuales se cometen por contravenir las Normas Oficiales Mexicanas y por la falta de autorizaciones que se requieren para el transporte de ciertos productos y no por causar un daño ecológico.

En los delitos ocasionados por accidentes de tránsito, cuando los conductores no lleguen a un acuerdo o cuando así proceda, deberán ser presentados o presentarse ante el Agente del Ministerio Público, junto con los vehículos, con el fin de que hagan sus denuncias correspondientes. La autoridad ministerial, basándose en ellas y en el parte de la policía, solicitará el peritaje correspondiente, con el fin de deslindar responsabilidades y dar inicio a una carpeta de investigación. En los delitos que se persiguen por querella, los conductores en cualquier momento pueden llegar a un acuerdo y con ello se dará por concluido el procedimiento penal.

Hay que tener en cuenta también que los gobiernos, por las obligaciones que le corresponden, pueden ser causantes de un accidente de tránsito y, por lo tanto, de ser denunciados de la misma manera que a cualquier persona.

Al demandar a una persona penalmente por causas de un accidente de tránsito, la mayoría de los Códigos obligan únicamente a la reparación del daño y no al pago de los perjuicios que causa un accidente. Por ejemplo, si el vehículo es la fuente de ingresos de su propietario, el solo hecho de que se encuentre detenido provoca que, mientras esté detenido y en reparación, no genere ingresos y se tenga que gastar en utilizar otro vehículo. Este tipo de gastos por la vía penal, en la mayoría de los casos, no se logra que sean resarcidos; para ello se tendrá que intentar por la vía civil.

De la amplia gama de delitos que se pueden presentar al conducir un vehículo los tratamientos en los Códigos Penales son en muchas ocasiones muy distintos en el fuero común y en el ámbito federal; por lo que analizaremos en cada ocasión un tipo de delito, su penalidad y cómo se aplican en cada entidad federativa.

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